En un año una revolcadota que ya quisiera fuera de placer y aún así me siento tan agradecida, tan amada, tan afortunada...
Soy bendecida de tener a mis padres, que son lo más hermoso que la vida me ha dado, la guía más increíble, el apoyo incondicional y el apapacho en momentos tristes y felices. Los que están no importa que, como o por que, esos que admiro, que son humanos y aún así a mis 42 sigo viendo como superhéroes...
Tengo la dicha de escuchar una voz que nunca para de hablar, que no se queda callado, que me odia de vez en vez y aún así me llama Mamy, que cuando duerme y está por caer profundo le susurro "te amoo" y logra contestar con su aliento de último esfuerzo del día "yo también" y con eso mi corazón encuentra paz...
Una paz que disfruto al ver mi cama invadida de niño y perros, una paz de saberme acompañada, cuidada y protegida por mi entorno...
Amo ser tía y no tener que educarlos solo distraerlos y apapacharlos... Amo ser hermana y saber que tengo alguien que ha recorrido nuestro camino juntas, amo a mis tí@s a mi abuela a mis prim@s y en días cercanos y no tanto la vida me ha regalado el cariño de sentir su amor.
De eso se trata la vida ¿que no?
De aprender a amar y dejarse amar a pesar de todo y de tanto!! Porque la vida dura un segundo y este sentir de gratitud quisiera que fuera eterno y así saber que deje este mundo más bonito, porque amé y fui amada a pesar de los golpes y las revolcadas...
