Tengo ganas de llorar y no es por extrañarte, claro que no quisiera abrazarte, olerte, tan profundo que penetre en mi cerebro tu ser...
Para nada quisiera hablarte al oído y sentir tú cuerpo junto al mio... Entrelazar nuestros latidos y coordinar nuestros movimientos hasta no saber si ha pasado un minuto o una eternidad...
En definitiva no tengo interés en ti, en tu mirada en mis ojos, en tu boca junto a la mía, en tu aliento mezclado con el mío y el jadeo de tu deseo apagándose con mi impaciencia...
Nada de eso me mueve a llamarte, buscarte o desearte, porque elegí mi paz...y aún así ahorita mismo quisiera caer al abismo...
