Uno no siempre despierta por angustia, a veces la emoción es tanta que bastan 2 horas para descansar y que la mente quiera volver a activarse, sólo para volver a sentir...
No hay razón de ser, pues por soñarte he despertado y ahora por pensarte no puedo dormir...
Porque mi ansiedad por lo desconocido pareciese la razon de mi existir, como si una parte de mi quisiera aventarse al vacío creyendo que por fin mis alas se desplegarán...no sé si es prudente o locura.
Y en éste inhospito y descabellado silencio vine a encontrar el rastro de tu paz, porque sin prisas e incluso varias negativas, vine a encontrar la cercanía y obscuridad, que una vez abrazada, ilumina el andar...
Con ese apacible ambiente mi locura toma mayor protagonismo, emocionado e impaciente de escuchar tus pasos, muriendo de inquietud al reconocer tu aroma... para comprender que la sorpresa no siempre viene acompañada de imprevistos, pero los imprevistos a veces son la sorpresa del momento y sólo por ello vale la pena el desvelo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario